martes, 21 de febrero de 2017

Noche Pluvial

El sujeto contemporáneo (y quien sabe exactamente desde hace cuanto tiempo) se encuentra desposeído de contemplación, o simplemente de un goce estético independiente de los objetos de entretenimiento amalgamados a su persona.
Y esta noche lo he visto mas claro que nunca.


En un ocaso pluvial, de una frescura y castigo en sus vientos que trunca las posibilidades de relato, la noche llega como hace años no lo hacia, donde toda banalidad circundante queda fuera de la unidad formada, las voces y ruidos circundantes pierden fuerza bajo esta dura capa, y la luz desaparece, el hombre se inquieta, siente desprotección en la penumbra, no regocijo, ¡apagón!, ¡y el maleficio de una raza que ya no imagina nada! 

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