martes, 21 de febrero de 2017

Noche Pluvial

El sujeto contemporáneo (y quien sabe exactamente desde hace cuanto tiempo) se encuentra desposeído de contemplación, o simplemente de un goce estético independiente de los objetos de entretenimiento amalgamados a su persona.
Y esta noche lo he visto mas claro que nunca.


En un ocaso pluvial, de una frescura y castigo en sus vientos que trunca las posibilidades de relato, la noche llega como hace años no lo hacia, donde toda banalidad circundante queda fuera de la unidad formada, las voces y ruidos circundantes pierden fuerza bajo esta dura capa, y la luz desaparece, el hombre se inquieta, siente desprotección en la penumbra, no regocijo, ¡apagón!, ¡y el maleficio de una raza que ya no imagina nada! 

miércoles, 15 de febrero de 2017

No poseo madre ni padre
son formas expulsadas
ya en épocas agonales
anticipado a toda muerte
hablaba con los cielos expulsando a sus dioses
Las impresiones que no cesan
su golpear la roja membrana
que cubre el ojo saturado
y lo que penetra hondamente es una joya enterrada
precipitando la crecida de las contenidas aguas




Cuerpo embarcado
en coralifea de hileras celestes
anda al margen del reino en decadencia
donde cada alfeizar arroja las telas
y el símbolo impreso golpea contra el suelo
se aleja ufanado mostrándose sano

domingo, 12 de febrero de 2017

La primera vez que traspase la carne, vi plantas crecer de sus cavidades, un cuerpo tendido en plena madrugada, de allí nació el zumbido del mundo a estas horas, y la costumbre del sexo.

domingo, 5 de febrero de 2017


Modificar la vigilia para obtener mejores sueños, lograr la experiencia limite, donde el soñar recupere la capacidad de mostrar nuevos mundos e incorporar sus elementos a la vigilia, formando una rueda, o un mecanismo poético.
Los diálogos internos antes del sueño, en pleno sopor 
los sueños vulgares son enemigos.

jueves, 12 de enero de 2017

Pequeño tratado caótico de ética

El nosotros es una cuestión de movimiento y lugar.
Conservarlo depende de la afinidad de un campo reducido, una red que se configura al interior de las ideas generales como humanidad pero que sin embargo supone un margen.
Todos los agentes cancerígenos que se manifiestan represivamente no poseen aperturas, así como diálogo interno, por ello no es posible la comunicación con estas naturalezas.
La imagen del opresor no supone un monstruo monolítico frente al cual todo sujeto fuera de su campo de poder es una víctima pasiva, sino el arquetipo de donde emanan los modelos de comportamiento, el rol que actúa como célula autómata en el agente.
¿Qué es aquello que impide a la razón y la experiencia humana cruzar el pequeño agujero que lo separa de la reflexión y crea un abismo?. Es consecuencia tanto de su determinación como de su libertad, Las determinaciones del entorno y las que se imprimen en el sujeto por cómo procesa los estímulos externos conducen su libertad por estrechos caminos.



El problema de idear una teoría abocada a mejorar la vida en comunidad del ser es que apunta a un horizonte antes de tratar con las factores que impiden siquiera avanzar hacia el mismo, si es que es posible dadas las circunstancias y el desenvolvimiento de una subjetividad alienada impenetrable.


Florecer solo florece lo bello.
Anarquismo no como instancia hipotética por fuera del campo presente, sino como la reflexión de la condición de apertura a experiencias que trasciendan lo dado, el horizonte al que los ojos de la razón y la voluntad apuntan es al mismo tiempo principio. Las formas individuales de lidiar con el presente concreto, las asociaciones y afinidades si bien están atravesadas por estos principios sus movimientos se encontrarán siempre erráticos
El Estado no cambiará a la comunidad, la comunidad debe primero conquistar su propia intersubjetividad para crear un Estado que le corresponda.
Sin embargo me encuentro escéptico ante la posibilidad de que esto ocurra, la razón puede engañarme al mostrarme esta aurora, ya que como le ocurre a tantos, yo podría olvidar que estamos en un mundo de redes impenetrables, sin correlato entre las ideas más elevadas (aun cuando las llevemos al terreno de nuestras experiencias y asociaciones) y el plasma social donde se cristalizan las permanencias y los cambios.