tomando carrera para dar el salto final
la fe y el horror de los cuerpos
una vez atravezado el desierto
escupire en tus cartas si no tienen nada cierto
encontrarte de cero en algo muerto
y darle significado desde adentro
de este esqueleto
dejando tu carne de esteta errante para el recuerdo de nadie
¿que salvarias de este mundo?
¿tu falsa sangre dorada?
Un gramo de distancia derramando arena entre nosotros, cierto montículo al que di vida, cierto silencio histérico y escapismo. Recordando que casi nos vimos cuando estabas acá pero ambos dudamos sanamente, eso nos dejo en una posición favorable a pesar del desastre en el desierto, como estatuas, alguien escribió algo en nosotros que solo pudimos leer luego.
La distancia y el nunca pedir ayuda, nuestra amistad es una cuerda a distancia, difusa, pero al tirar de ella brilla y quiere existir con mas fuerza, alejarse del piso y tensarse a nuestro alrededor, como quienes conocen su maraña única en silencio sin saber bien que son entre si.
se desprende la nausea de un coro celestial, ¿como ocurren tales cosas?, quizás como ocurre el desprecio, sabiendo que siempre el culparse o perdonarse tiene un doble filo, sabiéndote atrapada con un avatar muerto que viste mi carne y mis ojos, y no el escritor ni el músico, ni el que conociste ni el que cambió, uno mucho peor, colección de errores materiales que aún no vio su propia muerte, y aun así vive.
Como un espectro impostor en el castillo que es tu alma, revestida de una piel de enredadera. Espinas, fuego, ¡que arda todo ello!, ¡ya que nada hay de mi allí!
Nueva Premonición
Los espirales, tu centro y lo que ama ocultarse, todo lo visitaremos una vez atravesado el desierto, tu signo abierto me despliega y caemos trascendiendo, si hay algo nuevo solo será esto.
si hay algo nuevo solo será nuestro.
Ha perdido divinidad el altar levantado a la soledad, con el tiempo las aguas empujaron los cuerpos de nuestros amigos, perdidos en las redes. Hay un trabajo hecho por dentro, sin resultados visibles por el momento, hay un word en blanco de trabajo y la espera de dejarlo todo por ese abrazo de otros vientos, como un sol negro opaco por fuera y brillante por dentro.
un fin de semana comprando ropa, cerveza sin gas en una copa, porque a los que quiero están fuera de zona, a lo lejos gravita el fuego en sintonia en algún depto, hotel o avenida, descansando del veneno, sigo en el mismo campo con poco exceso y sin descanso. De este lado está la ruina sin la gracia del impacto, vivir rodeada de ruido e imagen, pero cuando algo muere inmediatamente algo nuevo nace, y me gusta pensar que miras con los mismos ojos a la ciudad, como basura apilada esperando ser quemada.
Ropa nueva con olor a humedad, un futuro sin hijos pero con fans, de ojos lánguidos en tus esferas, un verdadero cuarto oscuro en el que volvernos nocturnos, dejando la juventud a un lado para siempre, pero conservando el estilo.
Una ruta obsoleta
a una fiesta mas para el olvido
las ratas bajan de los arboles
de una avenida, en el centro
un silencio nada conmovedor
medirse de reojo
con la boca muerta y los ojos distantes
Una postal intacta dentro del plástico en el que vino, las ratas bajan de los arboles de una avenida en el centro, el silencio puede ser cómodo, medirse de reojo con la boca seca y los ojos brillantes.